Normas de la empresa
En las empresas rigen normas que regulan la convivencia, las buenas prácticas, seguridad o etiqueta dentro de la misma. Estas normas se recogen en los llamados Manueles de conducta o normas de funcionamiento interno y aunque en gran parte de ellas su incumplimiento con constituyen un delito sí que puede ser motivo de despido.

El trasgredir alguna de estas normas conllevará sanciones. Amparadas por estos reglamentos las empresa tienen la potestad de organizar determinadas normas que en algunos casos puede entrar en conflicto con la libertad personal.

Unas veces relacionadas con el correcto desarrollo de la actividad, otras en cumplimiento de la legalidad en materia de higiene o seguridad u otras relacionadas con la imagen de marca.
Estas últimas pueden llegar a ser las más controvertidas pero hay que tener en cuenta que un empleado, durante su jornada laboral, es imagen de la empresa. Sobre todo si su labor se desarrolla de cara el público.
Dentro de que la puntualidad está contemplada en la mayor parte de los reglamentos internos como una de las principales normas ya hay muchas empresas que establecen una hora de llegada flexible.La entrada puede hacerse en un intervalo de 30 min para cubrir los imprevistos y que no consten como retrasos.  Lógicamente, la hora de salida también quedará modificada en función de la hora de llegada.

Normas de convivencia

Es deseable que la jornada se desarrolle en un ambiente de concentración, sin ruidos y limpio. Para conseguirlo lo habitual y lógico que se limiten determinados comportamientos o hábitos.

El usar el teléfono móvil durante la jornada para asuntos personales está restringido en general en servicios de atención al cliente tanto de cara al público, en comercios, como de atención telefónica. Pues distraen o dan mala imagen tanto más si es trabaja directamente con el cliente final.

Fumar queda prohibido por ley en los centros de trabajo por lo que ya no se habilitan espacios como las antiguas smoking room para descansar mientras se fuma un cigarrito. Hay que salir al exterior del edificio independientemente de la que esté cayendo fuera.

Algunos estudios han calculado que salir a fumar se lleva entre 25 y 30 minutos de la jornada algo que se considera discriminatorio frente a los no fumadores.

Quizás por este motivo en los tribunales se dictamina con frecuencia que la pausa del bocadillo se puede utilizar también como tiempo para fumar.

Comer y beber en el puesto de trabajo suele estar prohibido o desaconsejado. Se corre el peligro de que restos de bebida o comida caigan en los equipos de trabajo o los puestos estén sucios. Las empresas suelen habilitan espacios para estos menesteres.

Emplear las herramientas del trabajo para uso personal puede ser motivo de sanción. Usar fotocopiadoras, escáner, o cualquier otro material propiedad de la empresa, sobre todo si se abusa, puede ser sancionable.

Relacionadas con la protección de la legalidad

La protección de datos y de la información confidencial en general. En este sentido se restringirá el uso de móviles con cámaras o no se podrá hacer uso del mismo en determinados lugares.

Puede prohibirse también el uso de bolígrafos, papel o memorias externas, con el fin de evitar el robo de información confidencial que puede acarrear graves problemas legales.

En muchas empresas el acceso a internet está limitado a determinadas páginas.

Por otro lado los empleados que por motivos de seguridad durante en el desarrollo de la jornada puedan ser grabados por cámaras de seguridad deberán dar su consentimiento por escrito en un documento donde se explique que su imagen quede protegida.

Los datos personales de contacto de un empleado se facilitarán solo de forma voluntaria. No son exigibles por parte de la empresa. Así lo avala una sentencia de la Audiencia nacional ratificada por el Tribunal Supremo en 2015 que interpuso el sindicato CCOO en relación a la obligatoriedad de facilitar esta información en el contrato de trabajo.

Aunque muchas Agencias y empresas de búsqueda de empleo suministran la totalidad de los datos de los candidados sin el previo consentimiento del interesado pues cualquier empresa por buscar candidatos sin la necesidad que el mismo sepa la verdadera identidad de la empresa.

Dichas empresaas se escudan en empresas de trabajo temporal u otras figuras para ocultar la empresa contratante ante el potencial cantidado; evidenciado al recibir llamadas o correo no deseado ofreciendo productos o servicios con la excusa que se trata de llamadas al azar.

Imagen de marca, seguridad y salubridad

Las empresas tienen facultad para determinar la vestimenta e imponer un dress code. Es el caso de los uniformes en los que por norma general facilita la empresa.

El código define también cómo debe usarse todo el vestuario. En muchas ocasiones será obligatorio que quien atiende a clientes vaya identificado con su nombre y su cargo en algún sitio visible en el uniforme o vestuario.

En aquellos lugares donde es necesario contemplar normas de higiene como en cocinas o servicios sanitarios el reglamento será muy estricto para evitar sanciones ante una posible inspección de trabajo.

Estas cuestiones suelen llevarse desde riesgos laborales que define cuestiones como de qué modo debe estar colocado el ordenador hasta los elementos de seguridad que debe emplear un trabajador durante el desarrollo de sus funciones.

Ejemplo de estos son equipos protectores EPI, guantes para la manipulación de alimentos y mallas metálicas si manipulan alimentos como carnes o pescados para evitar la contaminación por accidentes de cortes.

Conflictos y limitaciones

A veces las normas de la empresa pueden considerarse discriminatorias. Por ejemplo, obligar a mujeres a maquillarse, llevar falda o tacones. Recientemente una empleada en el Reino Unido fue sancionada sin empleo y sueldo por negarse a llevarlos.

Esta trabajadora denunció este hecho ante el parlamento británico por considerar que atenta contra la salud, tal y como aseguran los expertos, y que se trata de una exigencia sexista. Y en contraposición otras empresas limitan el uso de maquillaje por razones de higuiene.

Las normas de cada empresa son potestá de las mismas mientras no lesionen la legalidad gubernamental, sanitaria y los derechos o la dignidad de sus trabajadores. Las mismas deberían darse a  conocer previo al inicio del contrato de trabajo.

Pero en muchos casos resulta costoso a las empresas al no poseer departamentos encargados de esta función y por la temporalidad de los contratos.

Lo que en el mejor de casos esa labor a una gestión de autoaprendizaje que no siempre se comprueba o a través de recomendaciones verbales.

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